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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Corto de Réplica para blog PEQ.wmv

Esbozo de Guión coreográfico

Proyecto Réplica.

Continuando con la propuesta de Réplica el guión coreográfico obedecerá a la consecuencia de la ejecución y repetición de la ejercitación de los ejes conceptuales que sustentan esta experiencia. A través de una rigurosa metodología investigaremos la emoción de la situación límite, corporalmente expresada en los propios estertores, contracciones, extensiones y tenciones internas que se llevan a la máxima expresión, movilizadas por un cuerpo en vibración y repetitivo, que no actúa la situación, sino más bien que experimenta el ejercicio. El resultado de estas improvisaciones quedarán registradas por la cámara de video, por lo tanto, servirán de apoyo fundamental para analizar las improvisaciones y así ir tomando decisiones  en lo que se deja afuera o adentro de la propuesta artística
Tomando en cuenta todo lo anterior:
Primera escena: La experiencia compartida empieza en total oscuridad, solamente se escucha un vibrado musical bajo e imperceptible en un principio que lentamente comienza a tomar forma, presionando el ambiente. Luego se identifican dos siluetas en el espacio, que a contra luz y en penumbra comienzan a tiritar, a vibrar por dentro hasta salir y  exteriorizar tal vibración, este movimiento nunca se detiene va en ascensión, cada vez crece más. Continuando con la acción refleja de la vibración, se le suman o incorporan distintas partes del cuerpo hasta que finalmente  llega a los pies, entrando así en escena el objeto zapato, incluyéndose al movimiento ahora la sonoridad que emite tal movimiento, el ruido  del tacón en el suelo y la agitación de las intérpretes exhaustas. No hay tiempo definido con exactitud, pero estimaré 5 minutos de duración. Entonces en la primera escena se utilizará el eje conceptual vibración.
Segunda escena: Luego el siguiente momento de la obra consistirá en que todo el mundo tanto creadores como espectadores quedaremos en absoluta oscuridad, manera de entrar en la pérdida de orientación que generalmente sucede posterior a un episodio de gran envergadura como lo fue el terremoto del 2010. Entonces esta escena se plantea en el eje conceptual del hecho histórico y luego del estruendo que significó la primera escena, luego de ese ir creciendo en energía y musicalidad, nos sumergiremos en el abismo de la oscuridad, entonces las intérpretes tratarán de buscar por la habitación un objeto linterna, que se encontrará colgada desde el techo en un panel de iluminación. La escena abrirá una puerta a la percepción de otros sentidos, agudizando y concentrando la atención del público. Cuando una de las dos encuentre la linterna, deberá encenderla para comenzar a buscar y a recoger supuestamente lo caído por el sismo, para este momento destinaré 8 minutos. La musicalización caerá de la tensión provocada por el estruendo de la escena anterior, al silencio del sonido ambiental, por ejemplo la respiración agitada de las intérpretes.
Tercera escena: En este momento vuelve la luz al recinto, se cambia la oscuridad y precariedad emitida por la luz de la linterna a una luz general provocada por el proyector que estará colgado de la estructura de la sala del espacio, sobre la galería que ocupará el público y en dirección a la escena. En esta proyección se editarán secuencias de imágenes  reales del terremoto del 2010, visibilidad que permitirá observar un espacio vacío, sin objetos. Ahora las intérpretes se encuentran en la escena, se abrazan en señal de alivio y comienza una réplica de lo ocurrido, es decir una réplica del terremoto, esta vez las artistas recorren y arrancan juntas por el lugar a modo de fraseo las mujeres circulan una secuencia de reacciones frente a la emergencia, caen, saltan y se desplazan sin sentido en tiempo estimado de 10 minutos. En este momento de la obra recurriremos al descubrimiento de las acciones físicas, junto con los patrones motores que se utilizan en una situación de emergencia, es decir el eje conceptual de las reacciones en situaciones límites. La musicalidad del momento contemplará la rítmica, es decir, se pasará de una ambientación musical imperceptible que partirá con la percusión aleatoria de instrumentos de percusión, hasta la construcción de una rítmica veloz que ayude a lograr la sensación de huida.
Cuarta escena: Luego en este momento de la experiencia, de haber arrancado de un lado a otro los cuerpo caen rendidos al suelo, hasta que una de las dos artistas entra en shock emocional, se asusta, se descontrola y el pánico la embarga hasta que la compañera la socorre, sosteniéndola, afirmándola y la levanta del suelo. A raíz de esta manipulación surge el contacto entre las intérpretes. Escuchando la premisa y la casualidad las intérpretes realizarán un ejercicio de contacto y de manipulación estimado en 10 minutos de duración. Este ejercicio se desarrollará en el eje conceptual de la Teoría de Caos y el efecto Mariposa, pues el movimiento de dueto será completamente improvisado, aunque tendrá unos ejes o coordenadas de estructura con respecto al contexto de la situación. Las proyecciones del terremoto cambiarán por una secuencia de imágenes de la vida real de las intérpretes, es decir, se proyectarán situaciones de la vida cotidiana y personal de cada una, con otras personas y en diferentes lugares. La musicalidad también varía de la emergencia de la percusión a la melodía generada por el sonido de un piano emitido por el teclado, generando una sensación introspectiva, emotiva y de recogimiento.
Quinta escena: La mujer que sufrió el ataque de pánico, queda con ropa interior tendida en el suelo descansando, luego de un momento siente la tensión de una “réplica” personal, una gran contracción corporal la comprime y enreda completamente en consecuencia de una reacción física y psicológica provocada por la angustia y el miedo, hasta quedar como una oruga en el suelo. Lentamente esta mujer se relaja en su incomodidad y de alguna manera se transforma mutando en un ser con cualidades animalescas, de extremada ductilidad, la mujer vicho se desplaza cautelosa, desarrollando la solución corpórea de su desplazamiento con la limitante de los huesos, articulaciones y musculatura del cuerpo torcido enredado. La acción de superar la dificultad para el desplazamiento se identificará con la condición de supervivencia de los seres humanos en situaciones adversas.  Para este sólo estimo 5minutos, iluminados por una luz tipo seguidor, que permita sectorizar y seguir los movimientos de la intérprete. La musicalidad de este momento buscará orientar el oído al sonido natural de vientos, relámpagos, temblores, aluviones, maremotos, huracanes, tsunamis, derrumbes, etc. Y la combinación de estos.
Sexta escena: Una vez transcurrido este tiempo y desarrollado la escena anterior, visualizaremos ciertas corridas en el fondo del espacio, corresponderán a los desplazamientos de la otra intérprete sin zapatos y con un vestido corto, la cual transporta y moviliza un objeto que aparece en la escena. El objeto sillón entra a la escena como elemento utensilio de la vida real de cualquier casa o habitación, transformándose para la intérpretes en una especie de isla, cama, barco lugar de salvación y resguardo. Se definirá mezclar la visión de ambas artistas, es decir, se jugará con la alternancia en la acción de una y la acción de la otra, a través de juegos lumínicos permitidos por la parrilla de iluminación pensada para la obra. Es así que el iluminador improvisará cambiando  la iluminación del espacio, por lo tanto, las intérpretes no tendrán certeza que momento exactamente de su experiencia corpórea es la que se está compartiendo con el público. El azar y la incertidumbre del eje conceptual de la Teoría del Caos y el efecto Mariposa, estará en acción. Tendríamos en escena una mujer en el sillón acomodándose de un lado para el otro, intranquila jugando e improvisando con el elemento, versus la otra mujer enredo que se encamina en dirección al sillón, para este momento he determinado 5 minutos más. Musicalmente acompañado de un estilo electrónico pero con samplers de sonidos naturales que se desarrollan  hacia un tecno rítmico. Una vez que la mujer enredo llega al sillón ambas desaparecen detrás de él.
Séptima escena: Las intérpretes entrarán en el imaginario, el mundo de los sueños y darán vuelta al revés la realidad física, entonces experimentarán la acción de convivencia normal de dos amigas compartiendo por ejemplo una taza de té y de conversación relajada y tranquila, pero al revés, con la cabeza apoyada en el sofá y el cuerpo hacia arriba improvisarán con el riesgo físico en un momento más liviano y juguetón, estimado en 8 minutos de tiempo. En el sentido de contextualizar el eje conceptual del hecho histórico, en una instancia post terremoto de comentario sobre lo ocurrido. En el  sillón las intérpretes que empezaron una movilidad “normal”  de convivencia, una situación graciosa y satírica de la realidad de muchos, que trae consigo el recuerdo y la conciencia de lo experimentado, termina por exacerbar la emoción, crece en amplitud de movimientos, en diferencias de ritmos y cualidades que no salen del lugar, sector sillón, sino más bien circulan por los niveles, los contornos de él, con el suelo y entre ambas hasta que finalmente quedan sentadas de manera natural frente al público. La iluminación de esta escena la proporciona la diapositiva de diferentes imágenes de naturaleza, pasando por imágenes desérticas, marítimas y de mucha vegetación hasta que las intérpretes se aquietan. Musicalmente la escena se proyecta como un ritmo cadencioso, jazzístico, sensual y divertido, el cual conecta con lo absurdo y ridículo de la situación. 
Octava escena: De improviso comienza nuevamente otra réplica, aunque esta vez las sorprende en el sillón y juntas ambas intérpretes vuelven a experimentar la sensación de pérdida, de angustia y de miedo inicial,  vuelven a experimentar la vibración que las llevará por última vez al máximo de sus posibilidades corporales, en un ir creciendo de energía, de musicalidad y de iluminación, en un impulso o vibración que parte en un lugar, pero que no se sabe donde termina, en el caos y el efecto mariposa,  hasta que lentamente comienza a irse la visibilidad de la imagen de las mujeres en el sillón, pero se mantiene el vibrado musical un momento más, luego se ilumina el segundo espacio pensado para la obra, el cuartito de 2x2 que está detrás del escenario ambientado como una casa destruida por el terremoto, retomando el contexto histórico, el cuartito es iluminado a modo de exposición en el cual las mujeres en ropa interior se abrazan asustadas, pasa la réplica y luego el silencio. Estimado en 5 minutos.