Continuando
con la propuesta de Réplica el guión coreográfico obedecerá a la consecuencia
de la ejecución y repetición de la ejercitación de los ejes conceptuales que
sustentan esta experiencia. A través de una rigurosa metodología investigaremos
la emoción de la situación límite, corporalmente expresada en los propios
estertores, contracciones, extensiones y tenciones internas que llegan a la
máxima expresión, movilizadas por un cuerpo en vibración y repetitivo, que no
actúa la situación, sino más bien experimenta el ejercicio. El resultado de
estas improvisaciones quedarán registradas por la cámara de video, por lo
tanto, servirán de apoyo fundamental para analizar las improvisaciones y así ir
tomando decisiones en lo que se deja
afuera o adentro de la propuesta artística.
Tomando en
cuenta todo lo anterior la primera escena comienza un vibrado
musical bajo imperceptible que lentamente comienza a tomar forma, presionando
el ambiente, luego se identifican dos siluetas a medio vestir, pero con zapatos
puestos que en penumbra comienzan a tiritar imperceptiblemente, a vibrar por
dentro hasta salir y exteriorizar tal vibración, este movimiento nunca se
detiene va en ascensión, cada vez crece más. Continuando con la acción refleja
de la vibración se le suman o incorporan distintas partes del cuerpo hasta que
finalmente llega a los pies incluyéndose
al movimiento la sonoridad, el ruido del
tacón en el suelo y la agitación de las intérpretes exhaustas. No hay tiempo definido
con exactitud, pero estimaré 5 minutos de duración. Luego el siguiente momento
de la obra, la segunda escena
consistirá en que todo el mundo tanto creadores como espectadores quedaremos en
absoluta oscuridad, luego del estruendo que significó la primera escena, nos
sumergiremos en el abismo de la oscuridad, entonces las intérpretes tratarán de
buscar por la habitación una linterna, que se encontrará colgada desde el
techo, luego que la encuentran la encienden la linterna y comienzan a buscar y
a recoger lo caído por el sismo, para este momento destinaré 8 minutos. En una tercera etapa vuelve la luz al recinto
y las intérpretes se encuentran en la escena, se abrazan en señal de alivio y
comienza una réplica de lo ocurrido, esta vez las artistas recorren y arrancan
juntas por el lugar a modo de fraseo las mujeres circulan un secuencia de
reacciones frente a la emergencia, caen, saltan y se desplazan en tiempo
estimado de 10 minutos. Luego en el cuarto
momento de la experiencia una de las dos artistas cae en shock emocional, se
asusta, se descontrola y la compañera la socorre, sosteniéndola, afirmándola y
a raíz de esta manipulación surge el contacto entre las intérpretes. Escuchando
la premisa y la casualidad las intérpretes realizarán un ejercicio de contacto
y de manipulación estimado en 10 minutos de duración. Luego como quinta escena la mujer que sufrió el
ataque de pánico se enreda completamente en una reacción corporal provocada por
la angustia hasta quedar como una oruga en el suelo, lentamente esta mujer se relaja
en su incomodidad y de alguna manera se transforma mutando en una cualidad
animalesca, de extremada ductilidad, la mujer vicho se desplaza cautelosa, para
este sólo estimo 5minutos, una vez transcurrido este tiempo visualizaremos
ciertas corridas en el fondo de la escena de la otra intérprete que corresponderán
al transporte de un elemento, un sofá con el cual se relaciona. Con esta acción
intervención de la segunda intérprete daremos comienzo a la sexta escena de la experiencia, en este momento se definirá
mezclar la visión de ambas artistas, se jugará con la alternancia en la acción
de una con la acción de la otra a través de juegos lumínicos también
improvisados, por lo tanto, las intérpretes no tendrán certeza que momento
exactamente de su experiencia corpórea es el que se está compartiendo con el
público. Tendríamos en escena una mujer en el sillón acomodándose de un lado
para el otro, intranquila jugando con el elemento, versus la otra mujer enredo
que se encamina en dirección al sofá, para este momento he determinado 5
minutos más. Una vez que la mujer enredo llega al sofá ambas desaparecen detrás
de él dando comienzo así a la séptima
escena, en ella las intérpretes entrarán en el imaginario, el mundo de los
sueños y darán vuelta al revés la realidad física, entonces experimentarán la
acción de cabeza apoyadas en el sofá con el cual interactúan en un momento más
liviano y juguetón, estimado en 8 minutos de tiempo. De improviso comienza
nuevamente otra réplica, octava y
última escena, aunque esta vez las sorprende en el sillón y juntas ambas intérpretes
vuelven a experimentar la sensación de pérdida, de angustia y de miedo
inicial, vuelven a experimentar la
vibración que las llevará por última vez al máximo en un ir creciendo de
energía hasta que lentamente comienza a irse la visibilidad de la imagen,
estimado en 3 minutos. La musicalización
del montaje ha estado presente y viajando en conjunto con las intérpretes en
todos los momentos de la experiencia, enfatizando la sensación de las artistas
acompañándolas y creando en la sensación que vivencian.




